domingo 5 de julio de 2009

Crisis en el CNI


Los servicios de inteligencia son pieza fundamental de los estados democráticos para hacer frente a las amenazas que los acechan y poder defender con eficacia sus intereses en el mundo. La misión esencial de estos servicios es proporcionar a sus gobiernos información elaborada que permita adoptar las decisiones adecuadas para garantizar la seguridad nacional. España cuenta con un servicio de inteligencia, el CNI, que a pesar de su reducida dimensión y algunas carencias dispone de varios cientos de buenos profesionales que día a día trabajan por garantizar nuestra seguridad. El problema de estos servicios es que el carácter reservado de su actividad hace que no puedan ser adecuadamente valorados por la sociedad. La opinión pública conoce más sus errores, por las consecuencias que acarrean, que de posibles aciertos que en ocasiones evitan males mayores.

Lamentablemente la historia de nuestro servicio de inteligencia en la etapa democrática ha estado en demasiadas ocasiones envuelta en escándalos. Así, las escuchas indiscriminadas practicadas en la etapa de Felipe González costaron entonces la dimisión de un ministro de defensa y de un vicepresidente del Gobierno. Ahora el CNI vuelve por desgracia a ser noticia por un problema interno que ha llevado a la dimisión de su director.


La dimisión de Alberto Saiz como director del CNI era obligada. Si hay un puesto en la administración pública que requiere la plena confianza no sólo del Gobierno sino del conjunto de la opinión pública es aquel a quién damos potestad para realizar misiones secretas e interferir incluso en nuestra vida privada. Era evidente que esa confianza la había perdido ante la sospecha generalizada de que había abusado de su cargo para efectuar actividades estrictamente privadas. También era manifiesta su incapacidad cada vez mayor para gobernar el Centro.


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3 comentarios:

Anónimo dijo...

No es de extrañar el escándalo en el CNI, cómo iban a saber llevar los servicios de inteligencia los socialistas, que carecen de ella. "Inteligencia socialista" es un oxímoron en toda regla, un oxímoron clamoroso, y los servicios de inteligencia han quedado dañados por el espectáculo del patán de Saiz y del funesto gobierno que ahí le puse. Ha sido demencial.

Anónimo dijo...

Lo que no se entiende es cómo pudieron renovar hace escasos meses al Mortadelo del CNI. ¡Menudo escándalo! Esto mina la credibilidad en ámbitos tan importantes como los servicios de inteligencia. Hemos pasado del inefable Manglano del GAL al campestre ingeniero de montes y amigo de Bono, Alberto Saiz.

Todo nombramiento socialista, máxime si es zapaterino, es u fiasco. Ya pasó con el impresentable, caradura y sinvergüenza de Bermejo...

Por cierto, ¿se puede saber a qué espera Chavez para presentar su dimisión? Sí, ya sé que eso es mucho pedir, pero no hay un sólo tío con dos dedos de frente en el gobierno que inste a su destitución inminente, fulminante e irremediable. Que ya vale...

Anónimo dijo...

¡Menudo espectáculo dantesco!