
El Gobierno de Zapatero ha hecho de la mentira su principal arma electoral. Lo hizo en la campaña de las últimas elecciones generales en la que deliberadamente ocultó la existencia de una crisis económica para pocos meses después el mismo calificaría como la peor crisis de nuestra historia. Lo volvió a hacer en la última campaña de las elecciones europeas dando por superada la crisis económica para tan sólo semanas después alargar un año más la recesión en sus previsiones económicas. Por fortuna, los españoles creen cada vez menos en las mentiras de Zapatero.
Tras la verde primavera que nos anunciaron durante la campaña electoral viene ahora en largo otoño negro que predijo la Vicepresidenta Económica del Gobierno, Elena Salgado, pocos días después. Así, los brotes verdes que el Gobierno veía los días previos a las elecciones se han marchitado ahora hasta al menos el 2011, el PIB se contraerá este año tres veces más de lo previsto y él agujero negro del paro alcanzará, según el propio Gobierno, al 19% de la población activa. Pues menos mal que la recuperación era inminente, que sino hunden definitivamente el país.
Pero estas obscuras perspectivas del Gobierno pueden ser aún más negras. Así, pocos días más tarde de que Salgado reconociera el engaño, la Organización para el Desarrollo Económico y el Comercio (OCDE), uno de las más prestigiosos organismos económicos internacionales, anunciaba que la caída del PIB español sería aún más dramática, contrayéndose un 4,2% este año, un 0,9 en 2010 y con un paro que superará el 20%. El problema de Zapatero es que ha mentido ya tantas veces que ya nadie le cree.
Todo apunta a que el próximo otoño será caliente. Muchas empresas están esperando que pase el verano para acometer nuevos ajustes de personal. En el sector bancario está pendiente una reordenación que puede llevarse por delante algunas entidades. La restricción de crédito y la caída del consumo pueden provocar el cierre de nuevas empresas. El Gobierno tendrá que seguir subiendo impuestos para contener un déficit público que se le ha desbocando.
Para poder salir de esta grave crisis necesitaríamos tres cosas. Un Gobierno que nos diga la verdad, que esté dispuesto a afrontar las reformas estructurales que necesita nuestra economía y que no cambie de criterio cada hora en función de sus trapicheos parlamentarios. Es decir, necesitamos un Gobierno distinto.
Tras la verde primavera que nos anunciaron durante la campaña electoral viene ahora en largo otoño negro que predijo la Vicepresidenta Económica del Gobierno, Elena Salgado, pocos días después. Así, los brotes verdes que el Gobierno veía los días previos a las elecciones se han marchitado ahora hasta al menos el 2011, el PIB se contraerá este año tres veces más de lo previsto y él agujero negro del paro alcanzará, según el propio Gobierno, al 19% de la población activa. Pues menos mal que la recuperación era inminente, que sino hunden definitivamente el país.
Pero estas obscuras perspectivas del Gobierno pueden ser aún más negras. Así, pocos días más tarde de que Salgado reconociera el engaño, la Organización para el Desarrollo Económico y el Comercio (OCDE), uno de las más prestigiosos organismos económicos internacionales, anunciaba que la caída del PIB español sería aún más dramática, contrayéndose un 4,2% este año, un 0,9 en 2010 y con un paro que superará el 20%. El problema de Zapatero es que ha mentido ya tantas veces que ya nadie le cree.
Todo apunta a que el próximo otoño será caliente. Muchas empresas están esperando que pase el verano para acometer nuevos ajustes de personal. En el sector bancario está pendiente una reordenación que puede llevarse por delante algunas entidades. La restricción de crédito y la caída del consumo pueden provocar el cierre de nuevas empresas. El Gobierno tendrá que seguir subiendo impuestos para contener un déficit público que se le ha desbocando.
Para poder salir de esta grave crisis necesitaríamos tres cosas. Un Gobierno que nos diga la verdad, que esté dispuesto a afrontar las reformas estructurales que necesita nuestra economía y que no cambie de criterio cada hora en función de sus trapicheos parlamentarios. Es decir, necesitamos un Gobierno distinto.
Artículo publicado en Diario Palentino.

3 comentarios:
Estoy muy de acuerdo con su artículo una realidad que va hacer que España reviente. saludos.
Sr. Cosidó:
¿Le veremos este año también en el Campus de FAES?
En caso afirmativo, ¿de qué va a hablar?
Esperamos ansiosos sus reflexiones y análisis políticos... y ojalá tenga oportunidad de hacerlos otro año más en la Fundación que preside José María Aznar.
Un cordial saludo
Yo también estoy totalmente de acuerdo.
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